¿Cómo prevenir infecciones respiratorias propias de esta época?

La influenza estacional es una enfermedad de las vías respiratorias que se presenta principalmente durante la temporada invernal. Sus síntomas son más severos que los de un resfriado común, ya que se presenta fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, cansancio, congestión nasal y dolor de garganta. En caso de no tratarse oportunamente, la influenza estacional se puede complicar con una neumonía.

Todas las personas podemos enfermar de influenza estacional, pero son más susceptibles de enfermar los niños menores de 5 años de edad (de 6 a 59 meses de edad), los adultos mayores de 60 años de edad y más, las personas con enfermedades crónicas, como asma, diabetes, obesidad, enfermedades del corazón, así como las mujeres embarazadas y el personal de salud. Para la población de riesgo, la influenza estacional incrementa el riesgo de infecciones serias, como neumonía o pueden empeorar sus condiciones de vida, por ello es importante que se apliquen la vacuna. Las mujeres embarazadas pueden recibir la vacuna contra influenza estacional a partir del segundo trimestre de embarazo.

Una de las mejores maneras de prevenir el contagio de la influenza estacional, es acudir a la Unidad de Salud más cercana para recibir gratuitamente la vacuna contra la influenza estacional, ya que la vacunación es indudablemente la mejor medida preventiva para mantenerse protegido.

Cada año la Secretaría de Salud vacuna gratuitamente a:

  • Todos los niños de 6 a 59 meses de edad.
  • Todos los adultos de 60 años y más.
  • Personas con enfermedades crónicas.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas portadoras de VIH.
  • Personal de Salud que está en contacto con pacientes.

Para prevenir la influenza estacional te recomendamos:

  • Lavar frecuentemente tus manos con agua y con jabón.
  • Cubrirte la boca al toser o estornudar, usando un pañuelo o el antebrazo.
  • Beber muchos líquidos.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura.

La vacuna es segura; los efectos de la vacunas son menores en comparación con las posibles complicaciones si se adquiere o contagia la influenza estacional. Acude con tu familia a tu Unidad de Salud más cercana con sus respectivas Cartillas. Las vacunas son gratuitas.