En MAPFRE conmemoramos el sismo del 85

El 19 de Septiembre del 2016 se cumplió el 31 Aniversario del sismo de 1985, desde entonces cada año se realiza un simulacro en conmemoración de éste.

En 1985, solo el 3% de la población estaba asegurado y su incremento hasta ahora se encuentra alrededor del 5%, esto porque en México no se tiene una cultura del seguro como en otros países. La baja demanda de los seguros y la poca supervisión en construcción de inmuebles, son algunas de las principales causas que representa un mayor riesgo ante un eventual terremoto.

El sismo del 85 ha sido uno de los acontecimientos más costosos por el cual hemos atravesado, las pérdidas totales se estimaron en unos cuatro mil millones de dólares de 1985, según estimaciones de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), quien cuantificó que para el sector costó 440 millones de dólares de esa época.

México ha avanzado en materia de protección civil, pero no en prevención, ya que hay una baja penetración de aseguramiento. Hace 3 décadas se marcó el inicio de un cambio en la sociedad mexicana en materia de protección civil y construcción. En la Ciudad de México cerca de la mitad de construcciones no contaban con medidas de seguridad internas necesarias para hacer frente a un sismo del 85 y los estragos de éste, impulso a la consolidación de una serie de instituciones e infraestructura para prevenir, detectar y soportar un fenómeno de características similares.

Derivado de lo anterior, se realizaron cambios de reglas, los edificios toleran más movimiento que ayudan a proteger vidas, además ahora existen programas ante desastres naturales; las personas ya están informadas sobre las medidas de prevención ante estas situaciones, te compartimos algunas recomendaciones que debes tomar en cuenta antes, durante y después de un sismo:

¿Qué hacer antes?

  • Identifica columnas, trabes y muros de carga, para determinar zonas de menor riesgo. Mantén los pasillos y áreas de circulación libres de obstáculos.
  • Fija a la pared los estantes y anaqueles. No los sobrecargues.
  • Identifica las llaves de paso del agua, gas y el interruptor de la corriente eléctrica.
  • Realiza simulacros de evacuación y repliegue al menos 2 veces por mes.
  • Ubica los números telefónicos de emergencia en un lugar visible.
  • Porta siempre una identificación.
  • Busca tener a la mano el número de la póliza del seguro.

Y, ¿durante el sismo?

  • Conserva la calma. No pierdas el tiempo buscando objetos personales.
  • Aléjate de las ventanas y dirígete a la zona de menor riesgo o al punto de reunión más cercano.
  • Sigue las instrucciones de los brigadistas y auxilia a las personas si es posible.

Cuando el sismo concluye

  • Dirígete al punto de reunión designado después del repliegue.
  • Reporta de inmediato las fugas de agua, gas o peligro de incendio a los brigadistas, así como indica si hay heridos o lesionados.
  • Utiliza el teléfono sólo para llamadas de emergencia.
  • Reporta los daños si los hubiere a la compañía de Seguros.

Cada una de estas acciones puede salvarte la vida y conservar tu patrimonio en caso de sismo. No olvides compartir las recomendaciones con tus seres queridos y recuerda realizar planes de emergencia con el apoyo de protección civil para tu empresa.